¿Quedamos para hacer el amor?

¿Quedamos para hacer el amor?

¿Cuando quedamos para hacer el amor?
Nuestras agendas están llenas de quehaceres domésticos, obligaciones laborales, citas, reuniones, listas de compra, etc.
La cotidianidad se puede rellenar de un sinfín de deberes y a veces nos queda poco tiempo para el ocio o para el placer.
Entre tanto hacer, nos perdemos e incluso “ no tenemos” tiempo para muchas otras relajantes propuestas. Entre estas propuestas está “hacer el amor”, para ello continuamos dejando poco margen en general en nuestras agendas. Para algun@s la mayor causa de estrés es no tener tiempo para hacer el amor. Se limitan a echar un “quiqui” una vez por semana y listos!
Nuestra propuesta para reducir notablemente la causa de este estrés es planificar también en nuestras agendas nuestros encuentros sexuales. Quedemos para hacer el amor, y reservemos un mínimo de 2 a 3 horas para ello. Con el tiempo nos daremos cuenta que necesitemos más, o quizás no.
Así nos quitaremos la presión de tener que hacer el amor al cabo de un determinado número de días, porqué toca, por obligación.
Nos preguntaremos tal vez; ¿qué pasa si llegado el día no nos apetece hacer el amor? Pues nada, no pasa absolutamente nada. Seguiremos teniendo esa parcela para nosotros, para la pareja y podemos simplemente relajarnos en nuestro ser.
Os recomendamos que para esa cita dispongáis de un refugio especial dedicado al juego amoroso, que lo decoréis juntos con arte y con cariño y que esté aislado de interrupciones exteriores (vecinos escandalosos, televisión, teléfonos, etc). Des de la visión tántrica al sexo se le despoja de exigencias, incluso no tiene por que haber coito. Tiene que ser tal y como nosotros deseemos en ese preciso instante. Eso solo lo sabremos en el momento de nuestra cita. Seguramente en ese espacio de sexo sentido y relajado, donde la estimulación y la excitación no son ingredientes imprescindibles del encuentro sexual percibiremos nuestras tensiones y emociones. No hay nada que cambiar, eso lo que somos en ese momento y podemos aprovechar la cita para ser amor, darnos el permiso de sentir lo que hay y mostrárselo a nuestra pareja. En nuestro refugio podemos relajarnos en respirar juntos, tener contacto visual, aprovechar para comunicar nuestras sensaciones (siempre en contacto con nuestro cuerpo), jugar con el tacto consciente o darnos un masaje. Dejad que aflore la imaginación en vuestras citas. Vamos a ir a lugares muy profundos compartiendo en intimidad. Recordad de no tener expectativas, eso nos aleja de la realidad. A lo mejor al inicio habrá menos excitación, pero en poco tiempo ganaréis en sensibilidad, relajación y éxtasis (ausencia de mente).
El hecho de que en nuestras agendas tengamos la cita para “ hacer el amor”, demuestra que le estamos dedicando un tiempo a una cosa muy importante para los dos. Por ello lo planificamos. Eso no significa que le quitemos espontaneidad. Lo mismo que hacemos y deshacemos nuestros planes en nuestras agendas, no hace falta decir que cualquier lugar y cualquier momento son maravillosos para fundirnos.
Y así, cada semana nos podemos volver a plantear: ¿cuándo quedamos de nuevo para hacer el amor?

Talleres de Tantra para Pareja
www.espaiprem.com

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